No utilicen a los niños

No utilicen a los niños

Chapu Apaolaza, portavoz de la Fundación Toro de Lidia, ha realizado este miércoles una comparecencia ante la Comisión de Presidencia, Igualdad, Función Pública e Interior del Parlamento de Navarra en representación del mundo del toro con el objetivo de defender la presencia de los menores en los festejos. “Soy un niño de los toros”, ha comenzado diciendo.

“Uno de esos niños que quieren prohibir. Acudo justamente a esta Comisión después de que una asociación pidiera en este mismo órgano apartar a los menores de la tauromaquia”, ha proseguido.

“Hoy cuando me pregunto quién soy, soy ese crío del tendido. Si trazara el recorrido emocional de mi vida, las escenas que me hacen ser quien soy como persona, en muchas de ellas hay un niño y un toro. Soy el crío al otro lado del vallado del encierrillo.  Soy el niño que le tomaba las medidas al miedo en la cara del toro de fuego en la calle Mercaderes en San Fermín”, ha añadido.

“Soy el crío del apartado, el chaval viendo al dios toro de puntillas en las troneras de los corrales del gas. Soy el crío al que subieron en el lomo de las mulillas en la Plaza del Castillo. Soy el chaval de la foto con el torero y soy el muete que en la grada 3 del Irlandés de las Irigoyen y el sombrero de mi padre. Allí aprendí lo que era un héroe.

Soy el mozo que con 14 años trepaba al tendido 6 con Damián el Alcalde de Sol a celebrar la vida manchada. Soy el chaval de 15 años al que un siete de julio a las seis de la mañana su padre enfermo levantó de la cama y le dijo: “Chapuli, vístete de limpio, que vamos a correr el encierro”. Veintiocho años después, sigo siendo ese chaval que baja a la hornacina a buscar a su padre y a buscarse a sí mismo.  Soy uno de esos niños que quieren prohibir. Como lo digo, acudo justamente a esta Comisión después de que una asociación pidiera censurar la tauromaquia a los menores”, ha añadido en un emotivo inicio.

2 Mano del toreo

Los enemigos de la fiesta de los toros

Como ha recordado Apaolaza, “intentan separar a las nuevas generaciones de las plazas y han conseguido poner sobre el tapete la prohibición de su asistencia a los cosos para en principio protegerlos de los efectos que la fiesta tiene supuestamente sobre ellos, pero sobre todo con el afán de mermar la fiesta de los toros con la que están dispuestos a terminar. Los niños son la nueva arma que han encontrado los animalistas para prohibir las corridas de toros y los encierros. ¿Se han preguntado cómo es que esta cuestión la trae a esta cámara una entidad antitaurina y no una entidad de protección de los niños? No están protegiendo a los niños: lo que pretenden es atacar la fiesta”.

En los últimos años, “asistimos entristecidos a un ataque generalizado a la manera en la que vivimos las fiestas y en la que concebimos la fiesta que es la manera en la que concebimos y celebramos la vida.

Algunos grupos políticos han cedido a la tentación de aceptar el debate de si son posibles unos sanfermines sin toros. Y se trata de un debate viciado y falso. Por supuesto que son posibles unos sanfermines sin toros.

De hecho ya existen unas fiestas sin toros: las de todos los navarros y foráneos que legítimamente viven unas fiestas sin tauromaquia en actos que no tienen que ver con el toro”, ha seguido señalando Apaolaza.

No utilicen a los niños

“Si jugar al toro nos convirtiera en adultos propensos a la violencia y al conflicto no estaríamos 30 puestos por delante de Francia en el índice de países más pacifistas según el índice de Paz Global, siete por delante de Italia y 33 por delante de Grecia.

Por último, si el acceso a la tauromaquia en los menores provocara lesiones en su acervo cultural, los aficionados a los toros no leerían más, utilizarían más las bibliotecas, los museos y acudirían más a los espectáculos de artes escénicas. No serían más cultos que la media”, ha dicho.

Los que formamos esta sociedad hemos crecido en una sociedad con tauromaquia

¿Somos peores por la tauromaquia? ¡No!”, ha dicho el periodista. “Más que defender al niño, lo que persigue el animalismo es terminar con la tauromaquia aunque eso suponga minar derechos de los menores como por ejemplo el derecho de acceso a la cultura legal y a no ser discriminado por la censura”.

“Y les voy a hacer una última pregunta y les pido que piensen en ella detenidamente: Si prohíben a los niños entrar en las plazas, ¿también van a prohibir que los niños vean el encierro?, ¿por qué no?. ¿Saben porqué? Porque somos esto. De hecho, la mayoría de los que están aquí lo son. Miren dentro, miren al pasado: vienen de esto. No somos psicópatas.

Venimos saltando de generación en generación en tierras como la Navarra, de la finca de Reta hasta el Pilón de Falces, amando la naturaleza salvaje y midiéndonos con ella.    Sintiéndonos nosotros también naturaleza, mirando al miedo de frente, de Santo Domingo al patio de arrastre. Representando la vida, diciéndole al mundo, de Madrid a Australia que el hombre puede vencer a sus fantasmas.

Viviendo cada mañana como si fuera la última, pero también como si fuera la primera”, ha concluido, afirmando que “soy todavía un niño de la Cuesta de Santo Domingo, hijo de un niño de la Cuesta de Santo Domingo, padre de dos niñas de la Cuesta de Santo Domingo. Y les digo una cosa: nos han intentado exterminar reyes y papas y pese a todo, aquí seguimos. Fuimos los niños, somos y seremos los niños del toro”.

Paco Ramos

Torero en activo y experto en tauromaquia. Bloguero y apasionado del mundo del toro. Comparto mi experiencia como torero en el blog detorero.com y la tienda online trajesdeluces.com

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